Faro
¡Aquí estamos! Bienvenidos a uno de los rincones más icónicos y cargados de magia de toda Colonia del Sacramento: el Faro de Colonia. Si miran a su alrededor, verán que este lugar no es una postal común. No estamos solo ante una torre que ilumina el río, sino frente a un auténtico diálogo entre dos épocas que se abrazan. Un viaje a su historia. Para entender dónde estamos parados, hay que viajar en el tiempo hasta el siglo XVII. Las estructuras de piedra que ven rodeando la base son las ruinas del Convento de San Francisco Javier, construido por los portugueses y destruido más tarde por un voraz incendio. Pasaron los años y la navegación por el Río de la Plata se volvió cada vez más desafiante. Por eso, en enero de 1857, se decidió erigir este faro para guiar a los marineros. Lo fascinante fue su diseño: en lugar de demoler los restos del convento o edificar desde cero a un lado, los ingenieros aprovecharon una de las antiguas torres cuadradas de la iglesia como cimiento. Por esa razón, si observan con atención, la estructura comienza con una base prismática de piedra y luego se transforma en la clásica torre cilíndrica de color blanco. El faro en el presente. Hoy en día, a más de 160 años de su inauguración, el faro sigue cumpliendo su misión bajo la custodia de la Armada Nacional. Con sus 26 metros de altura, proyecta una luz roja que alcanza casi 8 millas náuticas (unos 14…
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