Monasterio de San Juan de los Reyes
Frente a ti se alza uno de los monumentos más impresionantes de Toledo: el Monasterio de San Juan de los Reyes, construido en pleno corazón de la antigua judería. Su construcción comenzó en 1477 por orden de la reina Isabel la Católica, para conmemorar la victoria en la batalla de Toro, ocurrida un año antes. Y el lugar elegido para levantarlo no es un detalle menor. Construir un gran monasterio cristiano en medio de la judería era una clara muestra de que las cosas estaban cambiando para los judíos de Toledo. Faltaban apenas quince años para que, en 1492, los Reyes Católicos decretaran la expulsión de los judíos de sus reinos. La iglesia fue dedicada a San Juan Evangelista, de quien Isabel era especialmente devota, y tenía además otro propósito: convertirse en el panteón de la dinastía real. Isabel y Fernando pensaban ser enterrados aquí. Pero la historia cambió sus planes. Tras la conquista de Granada en 1492, los Reyes Católicos eligieron aquella ciudad como lugar para su descanso definitivo. Hoy sus sepulcros se encuentran en la Capilla Real de Granada. Cuando contemples San Juan de los Reyes, recuerda dónde estás: en el corazón de la antigua judería de Toledo. Su construcción es también testimonio de un mundo que estaba a punto de cambiar para siempre.
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